E. O. Wilson: hormigas, polémica y la urgencia de la conservación

Por Ana Carolina Zelzman - 2 Enero 2022 12:00

Tiempo de lectura: 3 minutos.

El 26 de diciembre falleció el biólogo estadounidense E.O. Wilson. Te invitamos a conocer algunas aristas de este complejo personaje, padre de ideas muy polémicas pero a la vez un apasionado por los seres vivos y su conservación.


El 26 de diciembre falleció a los 92 años el biólogo estadounidense Edward Osborne Wilson, destacado conservacionista y especialista en hormigas. Wilson dedicó la primera parte de su carrera a investigar en profundidad el comportamiento de estos insectos sociales luego de descubrir, a los 13 años de edad, la primera colonia de hormigas de fuego en territorio estadounidense. Durante su doctorado estudió el uso de feromonas en estos insectos, siendo una de las primeras personas en publicar un paper sobre el tema.

Wilson también dedicó mucho tiempo al estudio de la eusocialidad, es decir la conducta altamente social y dependiente de jerarquías presente en las hormigas. Este trabajo lo llevó a desarrollar la disciplina de la sociobiología, que apunta a entender las bases biológicas y evolutivas del comportamiento y que le ganó numerosas controversias y enemigos, sobre todo cuando publicó un libro que analizaba las conductas humanas desde esa misma óptica. Richard Lewontin y Stephen Jay Gould estuvieron a la cabeza de estas controversias, criticando particularmente la óptica determinista y la ausencia de la influencia cultural en el análisis de Wilson de la especie humana. Las objeciones abarcan desde la legitimación que la sociobiología otorga algunas de las ideas y medidas de gobiernos autoritarios, hasta la eterna tensión entre la influencia de la genética y la del ambiente y pasando por el uso que la disciplina hace de la idea de que todo rasgo debe tener un valor evolutivo.

En las últimas décadas de su vida, Wilson volcó su atención hacia la biodiversidad y su conservación. Junto a Robert MacArthur desarrolló la Biogeografía de Islas, un campo de la biología que estudia la diversidad de especies en comunidades aisladas. Las islas en este caso no son necesariamente áreas de tierra rodeadas de agua. Puede tratarse también de accidentes del terreno tales como montañas o parches de bosque rodeados de campos cultivados que hacen que los seres vivos que habitan la zona sean diferentes a los que habitan la periferia. Las especies en estos parches quedan en distinta medida aisladas de sus congéneres y para sostener esas poblaciones entran en juego factores como el tamaño de la isla o parche, su distancia a otras islas, el clima, la influencia humana, etc. La biogeografía de islas aporta no solamente conocimientos sobre la evolución de las especies a nivel geográfico sino que también constituye un importante fundamento teórico para el diseño de reservas naturales (en sentido práctico islas con poca influencia humana rodeadas de un mar de áreas con fuerte impacto antrópico). Una de las ideas que más impulsó Wilson fue que no alcanza con sostener estos pequeños parches aislados sino que se debe sostener la funcionalidad del ecosistema, incluso por fuera de las reservas, dando lugar a la práctica de crear corredores biológicos, para evitar el aislamiento entre islas o parches. 

Junto con este aporte teórico Wilson se convirtió en un gran activista de la conservación, viéndola no solamente como un fin en sí mismo, sino también como una herramienta para asegurar la supervivencia humana. En esta cruzada, el investigador no abandonó a sus queridos insectos sino que los erigió como unos de los protagonistas indispensables por sus papeles de polinizadores, detritívoros y base de muchas redes tróficas. Wilson resumió esta postura en un artículo de 1987 titulado elocuentemente Las pequeñas cosas que gobiernan el mundo: la importancia de la conservación de invertebrados. Esta idea de los invertebrados y sobre todo los insectos como claves en la conservación de la biodiversidad se mantiene vigente hoy más que nunca, cuando varios estudios han detectado importantes disminuciones en las poblaciones de varios insectos.



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