Gol de cabeza: neurociencia en el deporte

Por Julieta Mirabelli - 19 Enero 2021 00:09

Tiempo de lectura: 8 minutos.

El entrenamiento neurocognitivo se ha incrementado en los últimos tiempos. Las nuevas técnicas tienen como objetivo mejorar la calidad de vida de las personas como así también potenciar la inteligencia motriz. ¿Los cerebros de Messi y Neymar pueden ser la clave de su éxito deportivo? Hablamos con Nicolás Mirabelli que es especialista en el tema, que nos contó cómo son estos entrenamientos donde se utilizan diversas herramientas junto a un trabajo interdisciplinario que presta atención a las emociones y que con creatividad buscan aumentar el rendimiento, la rapidez y precisión de sus deportistas.


Entrenar, entrenar, entrenar. Preparar el cuerpo para la competencia es usual para las y los deportistas. Ya sea aplicando la fuerza, la rapidez o la elasticidad, el tiempo de dedicación para poder alcanzar altos niveles de competencia es alto. Pero ¿podremos entrenar el cerebro con el mismo entusiasmo y obtener resultados que nos hagan mejores deportistas?

La neurociencia se encarga del estudio integrado de los procesos que involucra el sistema nervioso, desde lo estrictamente molecular y celular, hasta el desarrollo y la conducta de los individuos. Éstos incluyen aspectos como la conciencia intelectual activa, tal como el pensamiento, el razonamiento y el recuerdo. En su estudio e implementación intervienen muchísimas disciplinas con múltiples alcances. El deporte es solo uno de ellos.

Charlamos con el Profesor Nicolás Mirabelli (@entrenamente) que es entrenador de la Selección Juvenil de Tenis de mesa, y posee una diplomatura en neurociencias del deporte. Él aplica estas técnicas de entrenamiento para la preparación de los jóvenes para los Juegos Olímpicos de la Juventud y nos contó como es el trabajo y la necesidad de pensarlo integrado a la preparación física para la competencia.

Planificar un entrenamiento neurocognitivo motor requiere de mucha creatividad, su desarrollo es transdisciplinar y junto al entrenamiento físico, mental y emocional se logra un entrenamiento integral” -explica Nicolás- “es fundamental comenzar en edades formativas”. Las diversas actividades que se recomiendan en este tipo de ejercicios pueden traer múltiples beneficios: “el objetivo de un plan de entrenamiento no solo es mejorar la calidad de vida de las personas, sino también es potenciar la inteligencia motriz'' concluye.

Un sistema de coordinación imbatible

El sistema nervioso (SN) de los mamíferos incluído el hombre, puede dividirse en dos partes bien diferenciadas, el sistema nervioso central, constituido por el encéfalo y la médula espinal y el sistema nervioso periférico que está formado por los nervios sensitivos y motores que enlazan el sistema nervioso central con el resto del organismo. Nuestro SN es el resultado de un largo proceso evolutivo donde se favoreció una tendencia a la centralización. Es decir, un sistema complejo con órganos especializados y múltiples conexiones intercelulares (1).

El cerebro es uno de los grandes protagonistas, es el centro del intelecto, la memoria, la conciencia y el lenguaje, además interviene en el procesamiento de estímulos sensoriales y elaboración de respuestas motoras. A su lado está el cerebelo cuya función es controlar los movimientos, es decir la coordinación, el equilibrio y la postura. Allí mismo también se encuentra el centro de control respiratorio cardíaco tan importante en el deporte, el tronco encefálico. Pero eso no es todo: es el centro de control de las emociones, grandes protagonistas del trabajo cognitivo en  el deporte.

Las conexiones neuronales

 

Fig. 2 Neuronas vista de microscopio.

Pensemos en el siguiente ejemplo: salimos de casa camino al trabajo, vamos al auto o a la parada del colectivo, hacemos el mismo recorrido todos los días. Las conexiones neuronales que acompañan nuestra cotidianidad se activan y desactivan como los instrumentos de una banda en pleno concierto. Incluso si solo pienso en esta rutina mientras estoy sentada en el comedor de mi casa lograré activar las mismas conexiones neuronales. Esta partitura cotidiana puede variar por pequeños detalles como que perdí el colectivo, hoy pude sentarme, se me quedó el auto, etc., pero la verdad, no son verdaderos desafíos que pongan en jaque a mi cerebro. Ahora ¿qué pasa si mañana tomamos un nuevo camino? No voy en colectivo, sino que camino 10 cuadras y voy en tren. ¿Si cambio la rutina, mi partitura se modifica? Bueno, es claro que las nuevas experiencias activarán neuronas que harán acción sobre otras, pero para que aparezcan nuevas conexiones en base a estas nuevas experiencias se requiere vivencias, emocionantes y desafiantes.

Las neuronas son células del sistema nervioso que se especializan en recibir estímulos electroquímicos y transmitirlos a otras células. Esta acción tiene múltiples funciones como la percepción sensorial, la contracción o relajación muscular, la liberación de neurotransmisores, hormonas, el aprendizaje y el pensamiento. La sinapsis es la conexión entre neuronas y al proceso de creación de una nueva conexión neuronal se le llama sinaptogénesis. Este proceso es intenso en las edades tempranas del crecimiento y desarrollo de una persona y su dinámica está influenciada por el ambiente. Estas nuevas conexiones neuronales forman circuitos o redes muy complejas que determinan el correcto funcionamiento del SN. A su vez permite la plasticidad cerebral, por la cual el cerebro crece, se reestructura y cambia. “Con el entrenamiento cognitivo motor, desde el punto de vista de la actividad física, uno puede mejorar esa vías de conexión haciéndolas óptimas y más específicas” -explica Nicolás- “por ejemplo cuando una niña aprende a picar la pelota, con la práctica se automatiza la técnica, ya no tiene que pensar constantemente en cómo va la mano, el pie o la postura correcta y el centro de gravedad”, agrega.

En el deporte se suele tener ejercicios de entrenamiento repetitivo. Son necesarios para el desarrollo físico del deportista, para ajustar la técnica, la memoria muscular. Pero el juego es dinámico, cambia, requiere la habilidad de tomar buenas decisiones, calcular velocidades, anticipar movimientos (propios y ajenos), aumentar el tiempo de reacción y claro, la precisión. La clave es desafiar al cerebro, sacarlo de su zona de confort llevarlo a producir nuevas conexiones neuronales, “un organismo pasivo no aprende, las neuronas tienen una característica esencial: se ponen en actividad cuando algo nuevo o distinto las estimula y por lo contrario, no responden de manera significativa cuando se encuentran con un estímulo de características constantes”, concluye Nicolás.

La neuroplasticidad es la capacidad del SN de adaptarse a algo nuevo y diferente; en estas metodologías de entrenamiento se plantean diferentes escenarios con dificultades que permiten desarrollar la creatividad, mejorando la percepción para que las y los deportistas se anticipen y tomen mejores decisiones.

Un estudio de la Universidad de Osaka, Japón, publicado en el Journal Frontiers in Human Neuroscience estudió la activación de las células corticales del jugador de fútbol Neymar al momento de pegarle a la pelota y la comparó con la de otros jugadores de otras disciplinas y amateurs. Sorpresivamente la actividad en dichas neuronas era mucho menor en el jugador brasilero y entre las explicaciones posibles mencionan la eficacia sináptica, es decir que su cerebro podría dar una alta respuesta motora sin la necesidad de recibir entradas sinápticas masivas. Además de la constante estimulación que ha tenido el jugador desde muy pequeño (2). Son muchos los estudios que se han hecho sobre el desarrollo cerebral de los jugadores profesionales; en este estudio, mencionan que estas respuestas motoras son similares a las de los pianistas profesionales comparados con la de los principiantes.

El cerebro motor, el cerebro emocional

La pelota está en el aire, se acerca como un bólido a gran velocidad, rápidamente calculo la dirección y sentido, mis piernas ya están corriendo, si salto ahora ¡será el cabezazo perfecto!

Otro estudio de la Universidad de Brunel, en España analizó más de 100 goles de Lionel Messi y asegura que su capacidad cerebral es la responsable de que el argentino pueda realizar una jugada a gran velocidad y con alto poder de resolución, destacando también su capacidad visual (3).

Cuando ingresa por nuestros sentidos algún estímulo, esa información la recibe una neurona sensorial que conectada a otras da comienzo a la activación de un circuito que procesa y responde en milisegundos. En el deporte esta respuesta es motriz. Los sentidos protagonistas son el tacto, la audición y la visión, siendo este último el más desarrollado y sobre el que más se debe trabajar. Nicolás nos explica que existen ejercicios específicos sobre el entrenamiento del desarrollo de la visión periférica. La conexión vestíbulo-ocular (vista-oído) por ejemplo, brindan información postural de la cabeza durante el movimiento, por lo tanto su estimulación en la actividad física moderada con un trabajo desafiante pero planificado tiene un impacto en el centro cortical específico del cerebro donde se procesa la información visual, propioceptiva y el control motor. “El sentido de la visión aporta al cerebro el 80% de la información que viene de nuestro entorno. El sistema incide en la atención y la toma de decisiones”, comenta.

Fig. 3: Herramientas para trabajar la visión periférica, automatización y atención. Derecha: en la imagen el deportista tiene que realizar jueguitos con la paleta y la pelota al mismo tiempo focaliza.

Se debe trabajar la empatía, las emociones positivas, fortaleciendo el aquí y ahora; los recursos permiten incrementar la creatividad de la práctica, haciendo que genere expectativa y deseos de volver a entrenar. “Utilizamos luces leds, paneles visuales, punteros láser, anteojos 3D y realidad virtual entre otros”, comenta Nicolás. La tecnología hoy en día es parte de los entrenamientos y puede potenciarlos para obtener mejores resultados.

Fig 4. Luces led que se apagan cuando el deportista acerca la mano, mientras hace el trabajo de entrenamiento (foto gentileza Nicolás Mirabelli).

Nicolás refuerza la idea de que la implementación de este tipo de técnicas de entrenamiento requiere planificación a largo plazo: se necesita un plan de acción a partir del trabajo integrado de un equipo de personas, desde el especialista en neurociencia del deporte, psicólogo, entrenador físico, director técnico, médico y por supuesto las y los deportistas. Se trabaja en la conciencia y en los valores, en el entrenamiento de lo emocional. “No existen atajos salvadores, se requiere compromiso de todas las partes” concluye.

El potencial de estas nuevas tecnologías y conocimientos es enorme. Cada vez más los clubes profesionales las están incorporando, incluso se propone trabajar desde la escuela primaria y secundaria, y ya hay varias que aplican el yoga en sus clases de educación física como parte del trabajo físico - mental. Si pensamos en las personas con enfermedades neurodegenerativas es otra arista clave de este entrenamiento. Después de todo, su objetivo es mejorar la calidad de vida como a su vez potenciar la inteligencia motriz. 

 

  1. L. Testut, O. Jacob, 1921. Tratado de anatomía topográfica, Tomo 2
  2. Naito E and Hirose S (2014) Efficient foot motor control by Neymar’s brain. Front. Hum. Neurosci. 8:594. doi: 10.3389/fnhum.2014.00594
  3. Castañer M, Barreira D, Camerino O, Anguera MT, Canton A and Hileno R (2016) Goal Scoring in Soccer: A Polar Coordinate Analysis of Motor Skills Used by Lionel Messi. Front. Psychol. 7:806. doi: 10.3389/fpsyg.2016.00806 (https://www.frontiersin.org/articles/10.3389/fpsyg.2016.00806/full#B43)

Imagen encabezado: John Hain en Pixabay



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