Salvador Mazza - Fuego contra el vector y fuerza contra la burocracia

Por Ana Carolina Zelzman

Publicado el 6 Junio 2020 00:33

Tiempo de lectura: 3 minutos.

Hoy conmemoramos el nacimiento de Salvador Mazza, médico y bacteriólogo argentino. Mazza continuó el trabajo de Carlos Chagas, descubridor de la patología que lleva su nombre, estudiando el desarrollo de la enfermedad y su epidemiología al mismo tiempo que luchaba contra burocracia y poder político, que siempre la han ignorado.


En medio de una situación de pandemia, que al día de hoy sigue afectando al mundo, conmemoramos el nacimiento de Salvador Mazza, médico y bacteriólogo argentino, que dedicó la mayor parte de su carrera al estudio y la atención de una enfermedad olvidada pero siempre presente: el mal de Chagas.

Hijo de inmigrantes italianos, Mazza se destacó desde joven en el ámbito académico. Durante un trabajo de investigación en Europa, conoció al médico brasileño Carlos Chagas, descubridor del Trypanosoma cruzi, el parásito causante de la enfermedad que lleva su nombre, y se familiarizó con su descubrimiento. Más tarde, durante una estancia en la colonia francesa de Túnez, colaboró con el bacteriólogo Charles Nicolle, quien lo motivó en su interés por las enfermedades endémicas del norte argentino. Ambos encuentros lo encaminaron al trabajo con esta enfermedad.

En 1926, desde la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, se estableció la Misión de Estudios de Patología Regional Argentina (MEPRA), llamada coloquialmente misión Mazza, que buscaba aumentar el conocimiento sobre esas enfermedades para poder tratarlas adecuadamente. Uno de los aspectos más famosos de la misión fue su laboratorio móvil, establecido en un vagón ferroviario, que le permitía desplazarse con todo su equipamiento por las provincias del noroeste, llegando incluso a países limítrofes.

El laboratorio móvil de Salvador Mazza, en un vagón E600 reacondicionado. (Fuente: insuficienciacardiaca.org).

El principal aporte de Mazza a la cabeza de la MEPRA en la lucha contra el mal de Chagas fue combatir a su vector de transmisión: la vinchuca. El médico detectó acertadamente que uno de los grandes factores que determinaban la persistencia de la enfermedad en la región eran las pésimas condiciones de higiene y vivienda de la población, que facilitaban la existencia de las vinchucas y su contacto con los humanos.

Mazza también contribuyó al diagnóstico de numerosos casos agudos de la enfermedad, definiéndola como endémica y estableciendo su evolución y características.

Ciclo de las distintas formas de Trypanosoma cruzi tanto en el hombre (flechas azules) como en los insectos triatominos, como la vinchuca y el chito (flechas rojas). (Fuente: wikimedia commons/CDC).

A lo largo de su vida y en particular en sus últimos años, Mazza se enfrentó a incontables trabas burocráticas y políticas que frenaron su trabajo con la MEPRA y su lucha contra el Chagas. Sin embargo, hasta el final de su vida, Mazza continuó con su trabajo clínico y científico con una enfermedad que debido a sus características, nunca llegaría a ser preponderante en el centro del poder político del país ni entre las élites económicas.

Este enfrentamiento con el poder político y económico quedó muy bien reflejado en la recomendable película Casas de Fuego (1995) protagonizada por Miguel Ángel Solá. El nombre de la película hace referencia a una de las principales metodologías de combate de la vinchuca por parte del equipo de Mazza: la quema de chozas que alojaban colonias del insecto.

Al día de hoy el mal de Chagas sigue afectando a millones de personas en sus formas aguda y crónica pero debido a su distribución endémica en el continente americano, centrada sobre todo en las áreas más pobres de la región y en las zonas rurales antes que las urbanas, ha recibido poca atención de las corporaciones farmacéuticas y las instituciones políticas. En el continente existen sin embargo, varios laboratorios de investigación dedicados de lleno al estudio de los insectos vectores y del parásito transmisor. Actualmente muchos de estos investigadores trabajan codo a codo con las comunidades afectadas ya que la ausencia de medicamentos eficaces hace que aún en el presente la prevención siga siendo la mejor arma contra la enfermedad, tal como enseñó el Dr. Mazza.

Imágenes:

Retrato de Salvador Mazza: Wikimedia Commons

Laboratorio móvil en vagón E600: http://www.insuficienciacardiaca.org/html/v12n4/body/v12n4a05.html

Ciclo de vida del parásito: Wikimedia Commons (adaptado del CDC)

 

Fuentes:

https://www.elhistoriador.com.ar/salvador-mazza-una-vida-al-servicio-de-la-salud/

http://www.insuficienciacardiaca.org/html/v12n4/body/v12n4a05.html



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