Julieta Lanteri, la pionera

Por M. Alejandra Petino Zappala - 25 Feb. 2020 16:47

Tiempo de lectura: 3 minutos.

El 25 de Febrero de 1932 moría a los 58 años Julieta Lanteri. Te contamos quién fue esta médica, una verdadera pionera de la lucha por los derechos de las mujeres en Argentina.


El 25 de Febrero de 1932 moría a los 58 años Julieta Lanteri. Nacida en Italia y llegada a la Argentina a sus 6 años, sería una pionera en muchos aspectos, accediendo tras tozudas luchas a lugares reservados hasta entonces para los hombres. Esta rebeldía generaría mucha resistencia en los círculos más conservadores y violentos de la sociedad con el correr de los años.

Su entrada como estudiante al Colegio Nacional de La Plata sería tal vez el primero de estos hitos: hasta entonces, por sus aulas sólo habían pasado varones. En 1896 se inscribió en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires con un permiso especial del Dr. Leopoldo Montes de Oca. Fue la quinta mujer en recibirse de médica en el país y la primera italiana en graduarse en una universidad argentina. Se especializó en salud mental, pero nunca recibió un gran volumen de pacientes en su consultorio dado que en la época se dudaba de la idoneidad de una mujer para ese trabajo. Cuando quiso formar parte del plantel docente en la universidad fue rechazada. Aunque formalmente la razón fue su condición de extranjera, Julieta sospechaba que el verdadero motivo era su género.

Durante el año 1910 luchó por conseguir la ciudadanía, que pudo obtener gracias al apoyo de su marido, pues hasta 1926 las mujeres, especialmente las casadas, eran consideradas incapaces de hecho y no podían realizar esos pedidos sin la correspondiente autorización. Fueron varios meses de lucha pero finalmente hicieron lugar a su reclamo. Al día siguiente de obtener la ciudadanía Julieta aprovechó un vacío legal en el armado de los padrones de las elecciones municipales. Se convocaba a empadronarse a "ciudadanos mayores, residentes en la ciudad, que tuvieran un comercio o industria o ejercieran una profesión liberal y pagasen impuestos" sin aclarar de qué sexo fuesen. De esta forma pudo inscribirse y fue la primera mujer en votar en Argentina en 1911. Lamentablemente el episodio culminó en un cambio en la normativa: se comenzó a exigir para empadronarse la libreta de enrolamiento, por lo que quedaban excluidas las ciudadanas mujeres de las siguientes votaciones. Durante años Julieta exigió que se le permitiera hacer el servicio militar para obtener la libreta y votar nuevamente, pero no lo logró. Este fracaso no la desalentó. Otro vacío legal le allanó el camino: había quedado claro que las mujeres no podrían votar, pero no había normativa que les impidiera postularse a las elecciones. Julieta se presentó como candidata a diputada (nuevamente, fue la primera candidata mujer de Argentina) en 1919. Su plataforma incluía varias propuestas de corte feminista. De hecho, a posteriori fundaría el Partido Feminista Nacional, con el que se siguió presentando a elecciones -en las que, esperablemente, obtenía pocos votos del padrón 100% masculino-, y organizó charlas, congresos y simulacros de votación para mujeres.

Julieta Lanteri votando, ante la sorpresa de las autoridades de mesa.

A lo largo de su carrera, Julieta abordó las dificultades de las mujeres para acceder a carreras universitarias y, en particular, para formarse en la medicina y luchar desde adentro contra el androcentrismo en la disciplina, que plagaba incluso campos como la obstetricia. Asimismo su militancia incluyó el sufragio femenino, el divorcio y otros derechos para las mujeres, niños y trabajadores, la abolición de la pena de muerte y la oposición a la trata de personas, entre otros temas. Sus convicciones le valieron la descalificación de los medios de comunicación y el rechazo, incluso el odio, de los sectores más conservadores de la sociedad.

El 23 de Febrero de 1932, coincidiendo con el final de la dictadura de José Félix Uriburu, Julieta fue atropellada en pleno centro porteño por un automovilista, miembro del grupo nacionalista de derecha conocido como Liga Patriótica Argentina. El hombre llevaba varios asesinatos en su haber. Dos días después Julieta Lanteri falleció. El incidente que culminó en su muerte fue caratulado por la policía como un accidente vial y jamás fue debidamente investigado.

Aunque su historia no es demasiado conocida, en los últimos años se sumaron algunos reconocimientos. Calles en Puerto Madero y Berazategui y una estación del Subterráneo de Buenos Aires llevan su nombre; sin embargo aún falta mucho para que esta pionera de los derechos de las mujeres reciba la atención que merece.



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