Fuente: Maia Weinstock

Joan Feynman, la mujer que iluminó las auroras

Por Ana Carolina Zelzman - 31 Marzo 2021 14:31

Tiempo de lectura: 3 minutos.

Hoy les contamos sobre Joan Feynman a 94 años de su nacimiento. Una física nacida en Nueva York que se fascinó por la ciencia a edades tempranas y a la cual le debemos la comprensión del fenómeno de las auroras.


Hemos contado las historias de muchas personas para quienes su carrera e incluso su vida fueron difíciles debido a su género o su orientación sexual por lo que conocer a alguien para quien la historia no se repite, es un soplo de aire fresco. Por supuesto, habiendo vivido durante la mayor parte del siglo XX, la protagonista de esta historia no debe haber estado excluida de alguna de las vicisitudes que en mayor o menor medida hemos venido sufriendo las mujeres… Pero habiendo nacido en una ciudad relativamente liberal como Nueva York, en el seno de una familia económicamente holgada y que estimulaba su desarrollo intelectual, Joan Feynman (31/3/1927-21/7/2020) tuvo la suerte de poder hacer suya su carrera, sin esas limitaciones a las que algunas de sus colegas se habían acostumbrado. Bueno… casi, porque asombrosamente fueron su propia madre y abuela las que buscaron disuadirla de encarar sus intereses científicos.Un libro regalo de su hermano, que reflejaba hallazgos en astronomía realizados por una mujer, fue el que convenció a Joan de iniciar una carrera para la que su abuela y su madre no la consideraban capaz, solamente por ser mujer.

Sin embargo Joan contó con la guía y el apoyo de su hermano Richard, destacado físico teórico que irónicamente es famoso por sus actitudes misóginas. Esta no parece haber sido su postura con su hermana, a quien contagió su entusiasmo por la física.

Mientras Richard se dedicaba a la física teórica, Joan encaró un camino bastante más práctico estudiando la interacción entre el sol y el campo magnético terrestre. Utilizando datos satelitales, Joan se convirtió junto a dos colegas en descubridora de la causa de las auroras, esos fascinantes fenómenos atmosféricos observables ocasionalmente a altas latitudes. Las auroras se producen cuando un aumento de la actividad solar provoca un incremento del flujo de partículas emitidas por el sol y más cantidad de ellas alcanzan el campo magnético terrestre interactuando con él.

Aurora Boreal Fiordos de Senja, Noruega.

Además de esto desarrolló un modelo para entender el riesgo al que están expuestas las naves tripuladas y satélites en órbita terrestre debido a las denominadas tormentas solares (una alteración del campo magnético terrestre debida justamente a esos cambios en el flujo de partículas que llegan a nuestro planeta desde el sol). Entender las tormentas solares y su impacto es el primer paso para proteger nuestra red de satélites, de la que somos cada vez más dependientes y cuyo colapso sin duda tendría un profundo impacto en todas las actividades humanas.

A partir de su estudio de la interacción entre el sol y la Tierra, durante los últimos años de su carrera Joan investigó el efecto que la relación entre los dos cuerpos tiene sobre el cambio climático. Encontró coincidencias entre los picos de actividad solar y los picos de temperatura en el planeta.

Casi un experimento social, criados juntos, recibiendo el mismo apoyo y estudiando la misma carrera, los hermanos Feynman tuvieron destinos distintos. Richard llegó a ser conocido mucho más allá de su profesión pero al mismo tiempo se hizo odiar por su soberbia y su misoginia, mientras que su hermana, poco conocida fuera de su disciplina, se dedicó silenciosamente a la pasión que compartían y desentrañó uno de los misterios que él le había presentado durante su infancia. Cuando veas alguna aurora podes agradecer silenciosamente a esta mujer cuyos estudios nos permitieron comprender este hermoso fenómeno.



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