Fuente: Dr. Dario G. Lazo

Día Nacional de la Paleontología

Por Alejandra Castro - 25 Nov. 2020 11:00

Tiempo de lectura: 6 minutos.

Hoy celebramos el Día de la Paleontología en nuestro país en conmemoración la fundación de la Asociación Paleontológica Argentina (APA) el 25 de noviembre de 1955. Pero ¿conocemos concretamente qué hace un paleontólogo y cuál es la importancia de su trabajo para la ciencia y la economía? En esta nota te contamos junto con la paleontóloga Agustina Toscano sobre las investigaciones que realiza junto a su grupo de investigación y cómo impactan sus resultados en nuestras vidas. ¡Seguramente se van a sorprender!


La paleontología es una de las ramas de las ciencias naturales que más ha contribuido al establecimiento de una tradición científica nacional. Gracias a los relevantes aportes realizados por investigadores argentinos y extranjeros en esta área en nuestro país, se pudieron responder preguntas sobre problemas trascendentes de la historia de la vida en el planeta. Las contribuciones realizadas van desde un amplio registro de fósiles que permitió documentar diferentes procesos evolutivos, hasta una intensa participación en los adelantos en la geología en nuestra región. En una nota que ya publicamos en esparCiencia, les contamos sobre la vida y los estudios realizados por Osvaldo Reig. Este investigador junto con Pedro Stipanicic, uno de sus mentores, y un grupo de prestigiosos paleontólogos fueron los fundadores de la APA el 25 de noviembre de 1955.

En el contexto de este día en el que felicitamos a los paleontólogos no podemos dejar de mencionar a Florentino Ameghino, quién llevó a cabo una inmensa obra científica y literaria y quién fue además un exponente cultural de su época. Solo para comprender la importancia y extensión de su trabajo podríamos mencionar que la recopilación de sus obras, publicada como Obras Completas, se encuentra formada por 24 volúmenes de entre 700 y 800 páginas cada uno. Sus trabajos incluyen clasificaciones, estudios, comparaciones y descripciones de más de 9000 animales extintos, muchos de ellos descubiertos por él. Tan importante era este catálogo en relación con la cantidad total de mamíferos extinguidos conocidos en el mundo entero, que incrédulos científicos de todo el mundo viajaban a la Argentina a conocer “la colección de Ameghino” y habiéndola visto, finalmente reconocían su enorme trabajo y grandeza.

Pero, ¿conocemos concretamente qué hace un paleontólogo y cuál es la importancia de su trabajo para la ciencia y la economía? Cuando pensamos en un investigador en paleontología nos imaginamos a un científico que se dedica a recolectar fósiles, determinar su antigüedad y armar colecciones meticulosamente ordenadas. Esta imagen está influenciada quizás a que sabemos la enorme cantidad de fósiles que se han encontrado en la Patagonia. ¡Esta tierra es una especie de meca de los paleontólogos de todo el planeta! Sin embargo, el objetivo principal de la paleontología es mucho más amplio y ambicioso. Este consiste en estudiar todos los aspectos de la biología de las antiguas formas de vida: su forma y estructura, sus patrones de evolución, sus interrelaciones con las especies modernas, su distribución geográfica e interacción con el medio ambiente. No obstante, nos quedaría agregar que la paleontología tiene una arista aplicada de gran importancia económica, ya que ha proporcionado datos precisos para la localización de depósitos de petróleo y gas natural como el caso del yacimiento de Vaca Muerta, que con las idas y vueltas sobre la conveniencia de su explotación nos promete lograr el autoabastecimiento de petróleo y gas para nuestro país.

Amonite del género Lissonia, proveniente de la Formación Vaca Muerta, zona norte de la Provincia de Neuquén. Edad Valanginiana temprana, 139 millones de años de antigüedad.. Fuente: Dr. Dario G. Lazo

Desde hace ya algunos años ha comenzado en el país un nuevo florecimiento de las actividades paleontológicas contando con un mayor número de personas interesadas que en cualquier otra etapa de la historia de nuestras ciencias. En sus momentos iniciales, la paleontología en nuestro país tenía un enfoque muy hegemónico y se centraba fundamentalmente en el estudio de la paleontología de vertebrados, especialmente de mamíferos. En esta nueva etapa, otras ramas clásicas de la paleontología han presentado un importante resurgimiento, incluyendo la paleontología de invertebrados, la paleobotánica y la micropaleontología, ofreciendo una visión más completa del registro fósil. 

Agustina Toscano quien desarrolla su tesis en el Departamento de Geología de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA bajo la dirección del Dr. Darío Lazo cuenta nos en primera persona su trabajo con ostras fósiles en la provincia de Neuquén. “Dentro de nuestro grupo de investigación nos dedicamos al estudio de los ecosistemas marinos de la Era Mesozoica, específicamente, la fauna de invertebrados fósiles, las comunidades que conformaban en el pasado, sus relaciones con los ambientes que habitaban y su evolución a lo largo del tiempo. Esto involucra estudios sedimentológicos que tratan de interpretar y reconstruir los ambientes formados por sedimentos en el pasado, la clasificación taxonómica de los organismos que forman dichas comunidades, estudios ecológicos y macroevolutivos, que se centran en comprender las distintas dinámicas que regían el Mar Neuquino durante el período Cretácico Temprano, hace unos 140 millones de años. A partir de esto, intentamos relacionar los fenómenos que actuaban a escala local con los patrones observados a gran escala en el planeta que nos permiten realizar inferencias sobre la biogeografía y clima en ese período. Nuestro trabajo se orienta a la comprensión integral de los ecosistemas marinos fósiles y su capacidad de respuesta a las numerosas fluctuaciones ambientales que han ocurrido a lo largo de la historia del planeta. El conocer el desarrollo de estos procesos nos podría ofrecer una herramienta para predecir qué podría ocurrir a mediano y largo plazo en los océanos actuales, en un contexto de calentamiento global progresivo”.

Erizo de mar inmerso en una concentración de ostras, Formación Mulichinco, zona norte de la Provincia de Neuquén. Edad Valaniginiana temprana, entre 133 y 139 millones de años de antigüedad..

En los últimos años han surgido nuevos centros de investigación paleontológica en distintos lugares del interior del país, se han descubierto nuevos e importantes yacimientos de vertebrados, invertebrados y plantas fósiles y se han realizado algunos descubrimientos de verdadera trascendencia. Un ejemplo es el descubrimiento (llevado a cabo por investigadores del CONICET del Museo Paleontológico Egidio Feruglio) del dinosaurio más grande del mundo, el Patagotitan mayorum, el cual fue hallado en la provincia de Chubut en 2013 y bautizado con nombre propio en 2017. Para que tengamos una idea de lo que estamos hablando, este dinosaurio pesaba unas 70 toneladas (el equivalente a 14 elefantes africanos) y medía casi 40 metros de largo (como si pusiéramos dos camiones de remolque, uno detrás de otro). Al elevar su cuello, podía alcanzar una altura semejante al séptimo piso de un edificio. Los investigadores pudieron determinar que este gigante vivió hace 101 millones de años y sus características lo convierten en la criatura más grande que haya caminado sobre la Tierra.

Su nombre, Patagotitan mayorum, se debe a: “Patago” por Patagonia; “titán” por las deidades griegas y “mayorum”, en honor a la familia Mayo, los dueños del rancho La Flecha donde se encontraron los inauditos fósiles.

Otro descubrimiento paleontológico argentino fue el extraño dinosaurio con espinas gigantes en el cuello recolectado en la provincia de Neuquén en 2019.  Este saurópodo de más de 140 millones de años poseía largas y finas espinas en su lomo y cuello fue bautizado Bajadasaurus pronuspinax. Su nombre es debido a ser este algún tipo de “lagarto” (saurus) con “espinas” (spinax) “inclinadas hacia adelante” (pronus).

Prospección de vertebrados fósiles en la Formación Los Colorados (Parque Nacional Talampaya, Provincia de La Rioja, Argentina)..

También se ha intensificado la inquietud popular por la ciencia de los fósiles, al traducirse en la proliferación de aficionados y coleccionistas que han llegado a constituir pequeños museos locales y hasta movimientos populares de apoyo a los estudios paleontológicos.

Por este motivo, a fin de dar un marco apropiado para desarrollar ese interés en realizar estudios paleontológicos en diferentes áreas es que en el año 2002 la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la Universidad de Buenos Aires creó la primera carrera de Paleontología. En esta participan los tres departamentos de Ciencias Biológicas (Genética y Evolución, Biodiversidad y Fisiología, Biología Celular y Molecular), el de Ciencias Geológicas y el de Ciencias de la Atmósfera, ya que, como mencionamos anteriormente, el trabajo de un paleontólogo requiere de los saberes propios de varias ramas de la ciencia. Hasta ese momento, Paleontología era sólo una orientación dentro de la Licenciatura en Ciencias Biológicas y no contemplaba la formación integral que un paleontólogo requiere. Recientemente se ha creado en la misma Facultad el Doctorado en Paleontología.

Les compartimos fotos de paleontólogos que realizan su trabajo en el Departamento de Geología para que los conozcan ya que muchas veces a pesar de realizar trabajos relevantes para la ciencia y el desarrollo de nuestro país no reciben la debida atención en los medios de comunicación.

Investigadores e investigadoras del Grupo de Icnología, Sedimentología y Sustrato, Instituto de Estudios Andinos Don Pablo Groeber, UBA-CONICET.. Fuente: Agustina Toscano, GISS-IDEAN
Investigadores e investigadoras del Laboratorio de Ecosistemas Marinos Fósiles, Instituto de Estudios Andinos Don Pablo Groeber, UBA-CONICET.. Fuente: Agustina Toscano, GISS-IDEAN


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